El asombro es lo que da luz, lo que está ‘fuera de la sombra’, y con la luz nos referimos al conocimiento, al re-conocimiento de lo Verdadero. Esta capacidad es natural en todos, evidente en los niños que siempre encuentran sin buscar, algo digno de conservar toda la vida.


El taller, por otro lado, es el lugar donde las cosas se transforman, donde entran los materiales y se conectan con otros, siempre respetando su propia naturaleza y la del otro. No es un espacio físico definido, el taller es algo que se lleva en el corazón, viene junto con la capacidad de tomar un lápiz y un papel sin miedo a lo que suceda, de meter las manos igual en el papel que en la madera o en el barro dejando que estos sean y siendo nosotros el vínculo que, por estar ligado a lo material, permite que la idea se manifieste.
Aquí da lo mismo si el medio es el diseño, la pieza artesanal, la palabra, los títeres, la cocina; siempre se trata de compartir algo, de mostrar cuánto nos divertimos haciendo lo que somos.

La oportunidad para asombrarnos está en todas partes, oculta y también evidente, sólo hay que atrevernos a explorar, a experimentar, a salir y observar.


Bienvenidos al lugar del no-tiempo, del no-espacio, donde los límites se disuelven y los laberintos se recorren.

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Bambini e la piuma

Asombros recientes

*Rufus, el custodio de nuestro libro Ser conservador los invita a verlo y por supuesto a comprarlo.

* ¿Cansados de la normalidad? Aparecen ahoa las Cajas del Asombro que pueden contener cualquier cosa, causar cualquier clase de sorpresas y atentar contra ese disfraz de adulto para quien se empeñe en traerlo puesto.

*Para delicias el Eróscopo, poesía erótica ilustrada para cada signo del zodiaco